La crisis, desde las victimas
El Papa, Benedicto XVI, ha expresado en varias ocasiones su preocupación por la crisis económica. Recientemente a declarado que “la Iglesia, a la luz de su doctrina social, está llamada a dar su aportación, estimulando la reflexión y formando las conciencias de los fieles y de todos los ciudadanos de buena voluntad” (21/01/2009). Desde el secretariado de Pastoral Obrera hemos visto conveniente aprovechar el Encuentro Diocesano de Trabajadores Cristianos para reflexionar sobre la crisis, especialmente viendo las consecuencias que esta está teniendo en las personas trabajadoras y en sus familias.
Recientemente la Encuesta de Población Activa, que viene publicando el Ministerio de Trabajo, nos ha revelado algo que ya íbamos percibiendo en nuestros ambientes: la crisis está produciendo victimas: familias ahogadas económicamente, parados, personas en exclusión, etc. Algunos datos que reflejan esta encuesta, referidos a la provincia de Alicante:
·      La provincia cerró el cuarto trimestre de 2008 con 151.500 desempleados, 29.900 más que en el trimestre anterior y 54.200 más que hace un año.
·      En Alicante, 27.900 hogares tenían en el tercer trimestre del pasado año a todos sus miembros en situación de paro, cifra que representa el 3,9% de las 717.300 viviendas familiares totales contabilizadas. De acuerdo con este mismo balance del tercer trimestre de 2008, las familias con, al menos, la mitad de los activos parados ascendía a 79.100, que suponen un 11% del total. Y los hogares con alguno de sus miembros en situación de desempleo representaban el 14,4% al contabilizarse 103.300.
La Iglesia a través de la Pastoral Obrera, la Pastoral Social, Cáritas, los movimientos apostólicos presentes en el mundo del trabajo, etc., ya venia denunciando las situaciones de  precariedad en la que se encontraban muchos trabajadores y que era un signo claro de que la actual estructura económica no está al servicio del hombre:
·      Entre enero y noviembre de 2008 se produjeron, en la provincia de Alicante, 26.167 accidentes laborales, de los que 31 resultaron mortales.
·      Se estima que el trabajo informal, en algunos sectores, llega a suponer hasta un 40%.
·      El 12% de los contratos realizados durante el 2008 han sido indefinidos, el resto (un 88%) han sido temporales.
·      El 75% de los contratos tienen una temporalidad inferior a 12 meses.
·      Sólo un 42,50% de los parados cobran alguna clase de prestación por desempleo.
Toda esta realidad nos impacta y nos exige dar respuesta. Benedicto XVI en la homilía de primero de enero nos decía “estamos preparados para leer la actual crisis económica en su complejidad, como desafío para el futuro y no sólo como una emergencia a la que dar respuestas a corto plazo. ¿Estamos dispuestos a hacer juntos una revisión profunda del modelo de desarrollo dominante, para corregirlo de forma concertada y a largo plazo? Lo exigen, en realidad, antes que las dificultades financieras inmediatas, el estado de salud ecológica del planeta y, sobre todo, la crisis cultural y moral, cuyos síntomas son evidentes desde hace tiempo en todo el mundo”.
Te invitamos a que el próximo 21 de febrero, reflexionemos juntos sobre la crisis, su repercusión entre los más desfavorecidos y los retos que como personas y cristianos nos está planteando esta grave situación.
El encuentro lo vamos a realizar en los locales de la parroquia de San Anton, en Elche, empezaremos la reflexión a las 17:00 h para sumarnos, más tarde, a la celebración de la eucaristía con esta comunidad parroquial.
Más información:
Antonio Javier Aranda López
Tlf.:      639 962 284

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