Descripción del proyecto

Cartel_LimosnaPenitencial2018

La campaña cuaresmal limosna penitencial de 2018 vamos a desarrollarla a lo largo de la cuaresma para ayudar a un proyecto social concreto. Desde la Delegación Diocesana de Acción Social y Caritativa proponemos que el proyecto sea la Casa de Acogida de Hombres “Pedro Arrupe”.  El funcionamiento de esta casa ha sido asumido por el Secretariado Diocesano de Pastoral Penitenciaria para acoger internos con permiso de 2º grado, y con la posibilidad de acoger internos con permiso de 3er grado si económicamente lo pudieran abordar.  Eso no impide que si una parroquia tiene un proyecto parroquial o de otro tipo, que resulta interesante para movilizar a los fieles, se opte por ese proyecto.

Como decíamos ya el año pasado, la clave de la campaña es  educar y practicar una “limosna penitencial” organizada comunitariamente como un gesto de generosidad y de conversión que nace del encuentro con el Señor en la oración o la celebración, y nos conduce a un nuevo encuentro con el Señor en el hermano que nos necesita. Ya quedó claro que no se trata de hacer una colecta más porque tenemos muchas colectas, sino de una iniciativa que realizamos con un formato diferente.  También quedó claro que no se trata de una campaña obligatoria, pues no tiene un carácter impositivo sino de “propuesta” que puede ayudar a vivir mejor la cuaresma en nuestras comunidades y darle un nuevo punto de comunión diocesana como camino cuaresmal.

Porque, eso sí, es una campaña “comunitaria” que nos ayuda a vivir con los demás, con toda mi comunidad, la limosna, la oración y el ayuno, a los que nos invita el evangelio del miércoles de ceniza como camino de conversión.

FORMA DE ORGANIZARLO

  • Concretar un objetivo social al que ayudar. La propuesta diocesana es la Casa de Acogida de Hombres “Pedro Arrupe” que gestiona el Secretariado de Pastoral Penitencia de Alicante.
  • Explicar la campaña:
    • Al comenzar la cuaresma (miércoles de ceniza o primer domingo de cuaresma) se propone y explica brevemente la campaña, recordando el año anterior si ya se hizo.
    • A partir del segundo domingo de cuaresma, disponiendo ya de los trípticos y de los sobres de la campaña, puede hacerse una nueva explicación más detallada. La Delegación aportará materiales en este sentido.
  • Implicar a todos los sectores y edades parroquiales: liturgia, matrimonios, niños, jóvenes, adultos…
  • Mantenemos la opción de “la campaña en familia” haciendo la aportación como “limosna penitencial familiar” que se va preparando a lo largo de toda la cuaresma y se aporta el Jueves Santo o en otro momento que se vea oportuno. En este caso se podrían aprovechar, para difundir y explicar la campaña, las reuniones con padres de catequesis que se tienen en las parroquias.
  • Tres momentos claves en la Campaña:
    • Miércoles ceniza, 14 de febrero, o primer domingo de cuaresma, 18 de febrero.
    • 24 horas para el Señor, 9 y 10 de marzo: momento fuerte de la campaña, vinculando no sólo ayuno y limosna, sino ayuno, limosna y oración, vínculo presente desde el principio hasta el final.
    • Jueves Santo, 29 de marzo: día oportuno para presentar en las ofrendas del Día del Amor Fraterno el fruto de nuestra oración y ayuno cuaresmal.

OBJETIVO Y SENTIDO DE LA LIMOSNA PENITENCIAL

La “limosna penitencial” es una forma de ejercer la misericordia y de expresar nuestro encuentro con el Señor y de volver a vivir este encuentro con el Señor en la ayuda al hermano.

Se trata, por tanto, de recuperar el sentido integral de la “limosna” y de la “penitencia”. La limosna debe ser un signo real y consciente de conversión y la penitencia tiene que ser un esfuerzo que repercute positivamente en el prójimo que amamos y a quien queremos hacer bien.

Que nuestra limosna

  • Sea un gesto auténtico y consciente.
  • Implique renuncia o sacrificio.
  • Dé el fruto de un encuentro con el Señor presente en el hermano a quien ayudamos.
  • Busque el bien o la ayuda de una persona o de un colectivo.
  • No sea una coartada para tranquilizar nuestra mala conciencia o nuestra mala imagen.
  • Sea coherente con una práctica de honradez, de generosidad, de solidaridad y de inquietud y compromiso por una sociedad más justa y fraternal, y fomente esta inquietud y este compromiso como el horizonte propio de ayuda al pobre: de la limosna a la caridad política.

Que nuestra penitencia

  • No nos encierre en nosotros mismos, en un autoperfeccionamiento que simplemente alimenta nuestra autoestima y hasta nuestro orgullo, o nuestra imagen ante los demás.
  • Nos abra a la relación, a la entrega, al servicio y la solidaridad con nuestro hermano: renuncio para ayudar, me disciplino para estar más disponible de cara al hermano (individual o colectivo) que me necesita.
  • Limpie nuestros ojos y nuestro corazón para ver a Dios y al hermano, para el encuentro con el Señor y con el prójimo, para ver a Dios en el hermano, y encontrarme con el Señor en el prójimo.
  • Pues, como dice el beato Pablo VI (Constitución Apostólica Paenitemini, 1966):
    • “El acto penitencial externo va acompañado de una actitud interior de ‘conversión’, es decir, de reprobación y alejamiento del pecado y de acercamiento a Dios. Se priva del alimento y se despoja de sus propios bienes (el ayuno va generalmente acompañado de la oración y la limosna)” (nº 5).
    • Es necesario inculcar algunas formas especiales de penitencia…  donde abunda más el bienestar económico habrá de darse un mayor testimonio de ascesis, para que los hijos de la Iglesia no se vean arrollados por el espíritu del “mundo”,… y habrá que dar al mismo tiempo testimonio de caridad para con los hermanos que sufren hambre y pobreza. (nº 28).
Cartel LIMOSNA PENITENCIAL 2018
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Tríptico LIMOSNA PENITENCIAL 2018
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