El pasado 10 de febrero, el Seminario Diocesano de Orihuela acogió el encuentro “Ven y verás”, una jornada dirigida a los alumnos de 6º de Educación Primaria de los colegios diocesanos. Fue un día de convivencia y alegría compartida, en el que los niños pudieron encontrarse con compañeros de otros centros y fortalecer los lazos que nacen de una misma fe y de una identidad educativa común.

Este encuentro fue mucho más que una actividad escolar: se convirtió en una experiencia significativa que sembró en el corazón de los alumnos la certeza de que la vida es un don y una llamada. A través de dinámicas, momentos de reflexión y testimonios, se les acercó de manera sencilla a vocación sacerdotal y vida consagrada, ayudándoles a comprender que cada camino es una respuesta al amor de Dios.

Enmarcado en el curso pastoral diocesano, que este año llevó por lema “Educando desde el Corazón de Cristo”, el lugar elegido tuvo un profundo significado. La fachada del Seminario, presidida por la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, recordó a todos que es desde ese Corazón traspasado y lleno de misericordia desde donde nace toda vocación. Allí, bajo su mirada, los alumnos fueron invitados a descubrir que Jesús llama a cada uno por su nombre.

Además, “Ven y verás” se insertó en el acento diocesano puesto este año en el acompañamiento. La Iglesia, como madre y maestra, quiso caminar junto a los más jóvenes para ayudarles a discernir, desde la fe, el proyecto que Dios sueña para ellos. Este encuentro fue una primera experiencia de escucha y apertura, vivida en un clima de cercanía, confianza y entusiasmo.

Así, el Seminario se convirtió en espacio de encuentro y esperanza, donde cada alumno pudo intuir que su vida tiene un sentido y que, en el Corazón de Cristo, siempre hay una llamada que espera ser acogida con generosidad.