Necesitamos todos un poco de descanso, ha sido este cómo otros un curso ajetreado, hemos tenido ocupaciones y tareas alo largo del mismo y ahora es preciso que repongamos las fuerzas físicas y repongamos también las fuerzas psíquicas y espirituales. Vacari en latín significa "dedicarse a", luego vamos a dedicarnos a otra tarea, a otra ocupación, a otro entretenimiento vamos a convivir un poco más en el seno de la propia familia, vamos a ver a los amigos, vamos a tener ratos para leer, ratos para reflexionar, ratos para rezar con paz y con sosiego en silencio, ese silencio que enriquece tanto el alma y el corazón. Por que en ese silencio es dónde ciertamente el Señor puede comunicarse con nosotros y puede hablarnos a cada uno de nosotros. Por eso yo pediría que buscaramos todos una oportunidad más o menos larga, una ocasión en que podamos tener unos momentos de sosiego, unos momentos de serenidad, unos momentos de calma, unos momentos en que repongamos un poco estas fuerzas y las pilas se recarguen nuevamente por que a la vuelta llegará enseguida el nuevo curso, la nueva ocasión y el nuevo momento de emprender otra tarea nueva esa que venimos realizando, pero que hemos de tener a la vista año tras año, curso tras curso y necesitamos emprenderla con mucha ilusión, con mucha entrega, con mucho sacrificio, con mucha generosidad y con muchas fuerzas físicas y espirituales. El Señor sin duda alguna nos las regalará a todos nosotros si se las pedimos con mucha confianza y con mucha actitud de servicio y de deseo de que los demás también puedan disfrutar de algunos días de sosiego, por que son todos acreedores a ellos y yo creo que todos los necesitamos. Pues felices vacaciones y gozoso descanso estival.